Ya estamos de vacaciones,  acabaron los campus de verano y los niños están en casa,  llegó el momento de disfrutar de la compañía familiar las 24 horas del día ….y ahora que….

Pues ahora  ¡No hay tiempo para aburrirse!, tenemos una magnífica oportunidad para generar momentos  que guardarán en su memoria eternamente, aprovechémosla

En La Teua Ràdio te ayudamos a planificar el verano con  actividades para toda la familia.

Cada día 3 juegos nuevos:

–          Juegos para quedarnos en casa

–          Juegos para disfrutar del aire libre

–          Juegos para hacernos pensar

Y empezamos hoy  a sembrar en el mañana.

Día 5:

–          Para quedarnos en casa

Esto me suena aaaaa…”

Para jugar a este juego tienes que reunir todo tipo de instrumentos que puedan hacer un ruido reconocible, por ejemplo, un cepillo de dientes eléctrico, unas castañuelas, un reloj despertador, una cuchara un vaso con agua…

Un jugador coge todos los objetos y los demás se dan la vuelta para no mirar que objetos coge el primer jugador.

Los otros jugadores tienen que adivinar solo por el ruido que hace, los objetos que va cogiendo  el primer jugador, y escribir  en el orden adecuado las respuestas correctas.

Aquel que adivine más objetos, será el siguiente en elegir los objetos.

-Para jugar al aire libre

“ Sigo o te persigo”

Dibuja en el suelo tres líneas iguales separadas unos 5 metros entre sí.

Escoge una pareja, sentaos espalda contra espalda sobre la línea del centro.

Cuando notes que tu compañero se mueve puedes hacer dos cosas:

  • salir corriendo hacia la línea que tienes pintada en el suelo delante de ti
  • O intentar pillarlo antes de que él toque su línea.

Un árbitro que supervisará el juego dirá quién ha ganado.

 

-Para hacernos pensar

“Huevo duro o huevo crudo”

Para este juego necesitas un huevo cocido el día anterior  y  un huevo crudo, ambos que hayan estado previamente en la nevera.

Pregunta a tus compañeros si son capaces de adivinar cuál de los dos está cocido.

Para descubrirlo, colócalos sobre una mesa y haz girar los dos huevos.

El huevo que gire más rápido, es el que está cocido.

El huevo crudo gira más despacio porque  su interior no es compacto, y el líquido de su interior, hace que gire con más  dificultad.