Con el comienzo de las clases llegan los primeros gastos para equiparar a los niños con material escolar, uniforme o ropa necesaria y libros (que este año son un 1,6% más caros). Todo esto, sin contar los gastos de escolarización, matrículas, cuotas, extraescolares, etc.

OCU estima que los primeros gastos de la vuelta al cole rondan, de media, los 500 euros por niño. Por eso, la Organización ofrece una serie de consejos para ahorrar en estos gastos escolares.

1. Comparar es la clave para ahorrar en la vuelta al cole. Las diferencias de precios son notables en todos los productos.
2. Antes de nada, revisar lo que se tiene y hacer una lista con lo que realmente se necesita. Nuevo curso no significa que todo deba ser nuevo. Si una mochila está en buen estado, ¿por qué comprar otra?
3. Aprovechar las ofertas y descuentos. En las semanas previas a la vuelta al cole abundan las oportunidades y promociones, aunque conviene revisar bien si el descuento mejora los precios. Se debe tener en cuenta que a veces lo barato sale caro: si solo se necesitan 5 cuadernos, mejor olvidarse de esa super oferta de 10…
4. El consumo colaborativo puede traducirse un importante ahorro en este tipo de productos. En los últimos años han prosperado distintas iniciativas que favorecen el intercambio de ropa, libros y material escolar, con plataformas y asociaciones.
5. Para las lecturas recomendadas, la opción más económica es tomarlas prestadas de las bibliotecas o utilizar la nueva tendencia en internet, muy popular en otros países, de intercambiar libros a través de plataformas online. También es posible tratar de intercambiar o recuperar (rebajados o gratis) los libros usados del curso anterior y que gestionan los mismos centros o las asociaciones de padres (AMPA).
6. El uniforme supone un importante desembolso, que puede superar los 150 euros, pero si no lo hay, equipar al niño con lo que necesita también es un gasto. Para no desembolsarlo todo de golpe, debemos procurar escalonar las compras, especialmente en la ropa y calzado.
7. Para huir de las tentaciones (que salen caras) debemos intentar ir a comprar sin los niños, que se encaprichan fácilmente del estuche con su personaje favorito o las sudaderas de última moda.