La carrera esta a punto de iniciarse. Los equipos participantes, no todos, ya tienen a sus cabezas visibles y a sus gregarios dispuestos. Los dorsales ya se han repartido. Ahora cabe esperar a que el día de la competición los resultados deparen lo mejor.

El espectáculo ya corre por las calles y los sillones mullidos de la Casa Consistorial ya esperan a los vencedores. Las apuestas, en forma de porras, ya se dejan ver. La incertidumbre en unos, los que son novatos, por ver a donde llegaran y la tranquilidad en otros, por repetir o mejorar resultados, es la nota predominante.

A pesar de todo, el morbo ya se ha instalado en el pueblo, como una nube de polvo y paja, de promesas y compromisos, que no dejan ver la realidad. El amor por la localidad y sus habitantes empieza a ser empalagoso.

Menos mal que la Semana de Pasión y la lluvia, han frenado esta algarabía electoral de la pre de la pre-campaña y sus ímpetus. Pero me temo que con la llegada de la “Mona” se volverá a reanudar, con más fuerza si cabe, este frenesí, debido a la “fiestuki” del último domingo de abril y a la “Mona de Santa Vicent”.

La meta de esta carrera no es otra que meter la cabeza como sea en la cinta final de la prueba. Los 17 primeros tendrán premio, el resto tendrá que contentarse por haber participado y haber servido a su líder como aguador o como liebre.

Así que dentro de poco oiremos a los jueces de la prueba soltar por su boca el ya tradicional “Preparados, listos…..YA”. ¡Y que los ciudadanos repartan suerte!