La Mancomunidad Intermunicipal del Valle del Vinalopó, formada por los Ayuntamientos de Elda, Petrer, Monóvar y Sax, se ha convertido en un ente supramunicipal, olvidado y abandonado por sus gestores: los representantes políticos de las cuatro poblaciones.

Nació por la necesidad de gestionar dos servicios públicos básicos, la Depuradora y el El Jardín. Hoy conocidos como la EDAR y el Centro Ocupacional El Molinet. Con el paso de los años se sumaron la Unidad de Conductas Adictivas y el Albergue de Animales. Y pare Usted de contar. Hasta aquí y a día de hoy,  son los cuatro servicios más importantes que ofrece a los ciudadanos de las cuatro poblaciones.

El principio estuvo marcado por “el imperio socialista”. En las cuatro poblaciones gobernaban los “del Puño y la Rosa” con mayorías absolutas, las cuales se fueron diluyendo con el tiempo, para convertir a la Mancomunidad en una “oficina de colocación” de los partidos políticos que se sucedieron en los  cuatro gobiernos locales.

Se compró una sede permanente, en la calle Nueva de Elda, y se desecho la itinerancia que ofrecían los cuatro ayuntamientos cada legislatura, coincidiendo con la Presidencia.

Los Ayuntamientos se creían ricos e importantes por su Mancomunidad, mientras eran incapaces de cumplir  con sus respectivas aportaciones económicas anuales. Y mientras tanto, llegaron las vacas flacas. Se acabo la figura del gerente con coche; se acabaron las dietas por reuniones de comisiones, órganos de gobierno y plenos.

Empezó el abandono, el olvido y la desidia, dando lugar a un Ente sin sentido; sin forma, ni fondo; y con unos problemas de difícil solución: una EDAR obsoleta, vieja y trasnochada, con fecha de caducidad para tratar y depurar las aguas menores y mayores de eldenses, petrerenses, monoveros y sajeños; un albergue que sonrojaría al más fiel amante de los animales; un Centro Ocupacional que se puede caer a trozos un día de estos; y un futuro más negro que gris.

Hoy, los mismos que están dejando morir a la Mancomunidad están abogando en otros foros políticos por “desapariciones”, la Diputación; y por “apariciones”, las comarcas y las mancomunidades. ¿Están de broma? ¿A que juegan?.